Determinados establecimientos, como las fruterías, las pescaderías y las salas de conservación, necesitan un control de humedad preciso y constante. Nuestros sistemas mantienen el producto en condiciones óptimas sin riesgo de contaminación ni superficies mojadas.
Reduce significativamente la pérdida de peso en producto expuesto
El agua no entra en contacto directo con el producto
Ciclos programables sin requerir supervisión constante
Materiales aptos para entornos húmedos con limpieza frecuente
El pescado fresco es uno de los productos más exigentes del comercio alimentario: bastan unas horas fuera de las condiciones adecuadas para que la merma se dispare. Cuando la apariencia cae, la clientela lo nota.
Un nebulizador para pescadería resuelve ese problema de forma eficiente y discreta. Nuestros sistemas generan una fina bruma que mantiene la humedad en los murales de exposición, preserva el aspecto fresco del producto y ralentiza la pérdida de peso. Menos merma y más tiempo de vida útil se traduce en más ventas.
La nebulización en pescaderías es una práctica extendida en los mercados de mayor volumen, pero también tiene sentido en pescaderías al por menor que quieren ofrecer un nivel de presentación profesional sin incrementar los costes de personal o de refrigeración.
Nuestros equipos cumplen con todos los requisitos higiénico-sanitarios del sector alimentario. El agua utilizada en el sistema no entra en contacto directo con el producto; asimismo, los materiales de la instalación son aptos para entornos húmedos y con exigencias de limpieza frecuente.
Si busca un sistema de agua nebulizada para pescaderías o quiere saber cuánto cuesta instalarlo en su local, no dude en ponerse en contacto con nosotros. Le enviamos una propuesta sin compromiso.